murciapediatrica.com     Oncología infantil            Ir apágina principal 

 

 

Accidentes e Intoxicaciones Adolescencia Alergia Atención Primaria Bioética
Cardiología Cirugía Derecho Dermatología Diagnóstico por la  imagen
Dilemas profesionales   Endocrinología Enfermería Gastroenterología Genética
Homeopatía Infectocontagiosas Intensivos  Laboratorio  Medio ambiente   
 Nefrourología Neonatología Neumología Neurología  Nutrición
Odontopediatría Oftalmología Oncología Otorrino Pediatría Social
Postgrado MIR  Psicología  Psiquiatría  Traumatología  Urgencias 
Universidad y Pediatría  Vacunas      

 

 

ARTÍCULOS ESPECIALES

TERAPIA MOLECULAR EN ONCOLOGÍA PEDIÁTRICAAutores: Dres. José Luis Fuster, Mar Bermúdez y MªEsther Llinares. Unidad de Oncohematología infantil.  Hospital Universitario Virgen de la Arrixaca. Murcia.
 
 

 

23 de abril de 2005. Los bebés que van a guarderías en sus primeros meses de vida tienen menos riesgo de padecer leucemia

                                                          
Los niños que acuden a guarderías de forma regular durante sus primeros meses de vida son menos propensos a desarrollar leucemia que los niños que no acuden a estos centros, según un estudio de la Fundación de Investigación en Leucemia de Londres (Reino Unido) que se publica en la edición digital de 'British Medical Journal'. Según los expertos, estos resultados apoyan la teoría de que una exposición reducida a las infecciones comunes durante el primer año de vida aumenta el riesgo de desarrollar leucemia linfoblástica aguda (LLA).

En el estudio participaron 6.305 niños de edades comprendidas entre los 2 y 14 años sin cáncer, 3.140 con cáncer diagnosticados entre los años 1991 y 1996, de los que 1.286 tenían este tipo de leucemia. Los padres fueron entrevistados sobre su asistencia a guarderías y su relación social con niños fuera de la familia durante el primer año de vida.

Según los científicos, los niveles elevados de actividad social fuera del hogar estuvieron asociados con reducciones consistentes en el riesgo de LLA. Sin embargo, las mayores reducciones en el riesgo de padecer la enfermedad se vieron en niños que acudieron de forma habitual, una o dos veces a la semana, a guarderías durante sus tres primeros meses de vida.

Los resultados fueron similares en los casos diagnosticados entre los 2 y los 14 años y en los casos diagnosticados entre los 2 y los 5 años. Estos datos apoyan la teoría de que la actividad social con otros bebés durante los primeros meses de vida protege contra riesgos posteriores de LLA.

Los investigadores explican que la interpretación más plausible es que esta protección proceda de la exposición a infecciones comunes. Asociaciones similares se han mostrado en lo relativo a la diabetes tipo 1 y a las alergias en niños.

Según los expertos, sigue sin aclarar si la exposición temprana a una o más infecciones específicas o a un espectro de agentes no específicos protege contra cada una de estas dispares enfermedades. No obstante, los científicos concluyen que en algún grado la exposición temprana a la infección parece ser importante para la salud infantil.