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artículos especiales |
Azprensa ha
entrevistado al doctor Nicolás Cobos, jefe del servicio de neumología del
Hospital Vall d’Hebron (Barcelona) a fin de conocer su opinión sobre la
situación actual de la neumología pediátrica en nuestro país.
¿Qué novedades hay actualmente en neumología pediátrica?
La neumología pediátrica es una especialidad relativamente joven, que desde
hace 25 años hasta hoy en día se ha desarrollado extraordinariamente, pero a
la que todavía como especialidad le faltan algunas metas por alcanzar. Por
ejemplo, nos falta por conseguir el reconocimiento de la especialidad como tal.
Actualmente la Asociación Española de Pediatría reconoce la acreditación en
neumología pediátrica, a propuesta de nuestra Sociedad, a los pediatras que
cumplan con unos requisitos establecidos. A partir de ahí habría que
establecer cuáles son los mecanismos, cuáles son las unidades, cuáles son los
servicios etc., en los que los médicos residentes que quieran especializarse en
neumología pediátrica tengan un lugar con un programa bien diseñado y
estructurado para su formación y para que puedan obtener su título de
especialista.
Desde el punto de vista asistencial, muchas de las unidades de neumología pediátrica
que existen en España han conseguido un nivel prácticamente equiparable al de
otros países europeos en lo que se refiere a pautas de tratamiento, función
pulmonar, fibrobroncoscopia, transplante de pulmón en niños, etc.,
¿El hecho de que sea más difícil hacer ensayos clínicos con niños, cree
que dificulta los avances en pediatría y en concreto en neumología pediátrica?
El aspecto de la investigación está muy por debajo de lo deseable. La
investigación básica concretamente está casi totalmente por desarrollar,
aunque esperamos que esto cambie en los próximos años.
Con respecto a los ensayos clínicos nos encontramos efectivamente con el
problema de que los ensayos clínicos resultan muy complicados y difíciles de
llevar a cabo con niños, ya sea por los motivos de cobertura legal que tienen
los niños, cosa que me parece absolutamente lógica, como por parte del recelo
de los tutores o padres para autorizar la inclusión de un niño pequeño en un
ensayo clínico.
Todo esto limita mucho la investigación y hace que en muchas ocasiones los neumólogos
pediatras utilicemos productos que no están aprobados para su utilización en
niños pequeños, pero que en cambio los utilizamos extrapolando los ensayos clínicos
que se han realizado en niños algo más mayores. Esto sucede también el resto
de los países y no solamente con el asma, sino también con otras patologías
tales como la hipertensión pulmonar, la fibrosis quística etc.
¿En qué situación estamos actualmente en España en relación a Europa en
cuanto al asma?
Según el estudio ISAAC , la prevalencia del asma en el niño en España varía
de una comunidades a otras, pero se considera una media de un 10 a 12 %. Creo
que en España los pediatras tratan bastante bien el asma. Los consensos que han
ido apareciendo, tales como la GINA la GEMA y otros, han sido bien recibidos por
los pediatras ya sea a través de cursos de formación, conferencias etc. Su
gran interés por el tema y la colaboración que hemos aportado los
especialistas han resultado muy positivos.
¿Cómo afrontan los excpertos españoles el tratamiento del asma?
En primer lugar, hay que establecer qué es lo que se considera hoy en día
“control del asma”, según se indica en las diferente guías tales como la
GINA y la GEMA. En base a la experiencia de cada uno y a lo publicado en la
literatura (estudio AIRE), una encuesta en la que han participado varios países
de Europa, los resultados demuestran que hay muchas limitaciones a nivel de
actividades físicas, muchos despertares nocturnos, muchas necesidades de fármacos
beta-2, etc., o sea que no se consigue, ni mucho menos, el control tal como
viene especificado en las guías internacionales.
Otro aspecto a considerar son los mecanismos de que disponemos los médicos para
ver si nuestros enfermos tienen el asma controlado o no. En este sentido están
las encuestas que se le pueden pasar al paciente, el diario de síntomas que
puedan llevar en su casa, las preguntas clave que en el momento de la consulta,
etc. De todos modos, con frecuencia la percepción del enfermo no se corresponde
ni con la clínica ni con la función pulmonar. En este sentido, es conveniente
discutir aspectos relacionados con la espirometría, la medición del flujo
espiratorio máximo, el estudio de su variabilidad etc.
Sucede con frecuencia que la sintomatología está controlada pero la inflamación
persiste o incluso empeora. Po eso el interés de controlar el asma controlando
la inflamación, es decir, los marcadores de la inflamación, sobre todo el óxido
nítrico en el aire exhalado y el número de eosinófilos en el esputo inducido.
Otro tema a tener en cuenta es el del tratamiento. ¿Se siguen las guías? ¿Se
educan convenientemente a los enfermos y a sus familiares? ¿Se sitúan a los
pacientes en los escalones de gravedad que les corresponde?
¿Por qué se ha realizado este año una reunión conjunta SEICAP-SENP
(Sociedad Española de Inmunología Clínica y Alergología Pediátrica y
Sociedad Española de Neumología Pediátrica)?
La reunión conjunta de este año en Murcia, se realizó porque en la asamblea
de nuestra Sociedad Española de Neumología Pediátrica que tuvo lugar en la
reunión de Tenerife en el año 2001, se propuso esta posibilidad ya que alergólogos
y neumólogos tenemos un tema común, que es el asma, pero que ambos los
tratamos desde puntos de vista distintos.
Una vez que se acordó llevar a cabo esta reunión conjunta, se decidió
elaborar un documento sobre el tratamiento del asma, entre las dos sociedades. A
este fin, se nombraron 3 representantes de cada una de las sociedades para que
se redactara un borrador de consenso sobre el tratamiento del asma.
Este grupo formado, es el que a lo largo de este año ha redactado este
borrador, que se ha presentado ahora en la reunión de Murcia, en una mesa
redonda informativa para que lo conozcan los miembros de las dos sociedades y
que posteriormente las Juntas Directivas, por el mecanismo que crean más
oportuno aprueben o rechacen. Si tanto la SEICAP como la SENP asumen el
documento, se utilizará posiblemente como guía por los pediatras en general.
Fuente: Azprensa, mayo 2004.
2.- Las emociones
pueden provocar asma
Entre el 10 y el 17 por ciento de niños y adolescentes españoles padecen asma,
una enfermedad que se suele manifestar antes de los seis años en el 80 por cien
de los casos y que está considerada como la primera causa de consulta en
urgencias hospitalarias. Diversos factores emocionales (estrés, ansiedad,
depresión, enfado, angustia, miedo, etc.) y sus consecuencias, como el llanto o
la risa), pueden provocar la aparición de crisis asmáticas.
En opinión del presidente de la Sociedad Española de Neumología Pediátrica,
el profesor Javier Pérez Frías, el médico, la familia y los maestros o
educadores tienen una tarea y objetivo común, conseguir la plena integración
del niño asmático.
Las fórmulas que se pueden seguir para ello, según cuenta Frías, en una
entrevista realizada para Información al Día, pueden ir desde “programas de
control ambiental hasta planes de formación sobre el manejo de la enfermedad,
etc, pero sobre todo, es esencial un tratamiento individualizado que aumente la
calidad de vida del niño y le permita más tiempo para jugar, estudiar y
disfrutar”.
Tal es el caso de la combinación budesónida+formoterol, que se comercializa en
nuestro país con las marcas Symbicort y Rilast, y que ya disponen de una
concentración de 80/4,5 mg/dosis, adaptada para su utilización en pediatría.
Dos nuevos tratamientos, pues, para el asma infantil que unen la eficacia
antiinflamatoria de la budesónida con el efecto broncodilatador de formoterol
en un solo inhalador. En ambos casos, el dispositivo de inhalación es el
Turbuhaler, de fácil uso para los más jóvenes, que simplifica el tratamiento,
ajustando las dosis a las necesidades de cada paciente, lo que permite un mayor
número de días libres de síntomas.
¿Cuáles son las principales dificultades que se encuentra un niño asmático
en su día a día?
En mi opinión, el principal problema de los niños con asma es el mantener el
ritmo de su actividad cotidiana incluyendo juegos, deporte y la relación con su
entorno. El asma es vista por ellos como una barrera difícil de superar en el día
a día.
¿En qué medida puede afectar a su calidad de vida?
Fundamentalmente limitando o condicionando su toma de decisiones casi minuto a
minuto o, lo que puede ser aún más frustrante en el ambiente familiar,
haciendo depender también del asma la toma de decisiones a medio y largo plazo
para toda la familia. Hay que pensar que no pocas veces la elección de un
colegio, una actividad deportiva o -y no es raro que así sea- el lugar de
residencia puede venir condicionado, con razón o sin ella, por el curso del
proceso asmático.
¿Es cierto que el asma es más común entre las mujeres?
Así queda recogido en las guías de referencia como la recientemente publicada
GEMA. En el estudio IBERPOC (1999) referido a España y población adulta la
incidencia de asma fue del 5.8% para el sexo femenino frente a un 3.8% en
varones. No esta tan claro en población infantil ya que los padecimientos atópicos
en pediatría incluyen el asma junto a la dermatitis atópica y rinitis; son más
frecuentes en el sexo masculino con una relación de 1.8:1 durante los primeros
11 años de la vida e invirtiéndose ésta relación después de esta edad.
La epidemiología del asma en España es bien conocida en los niños de más de
6 años, pero no hay estudios amplios por debajo de esa edad. Tomando datos del
estudio ISAAC, la prevalencia del asma en España es relativamente baja:
aproximadamente un 9% de los niños de 13-14 años reconocen haber tenido síntomas
durante al año anterior; y el 10% de padres de niños de 6-7 años informan que
sus hijos han padecido sibilancias en el mismo período. En estas edades, parece
existir una mayor prevalencia y gravedad del asma en las zonas costeras en
relación con la meseta.
LOS FACTORES EMOCIONALES DEL ASMA
Según informaciones de la SEPAR, aparecidas en la agencia de noticias Europa
Press, los factores emocionales (estrés, ansiedad, depresión, etc.) pueden
jugar un papel clave en la evolución del asma. ¿Está de acuerdo con esta
afirmación? ¿A qué se puede deber?
Evidentemente, sí, especialmente como factor desencadenante indirecto. Se
supone que los fenómenos emocionales como estrés, ansiedad, depresión,
enfado, angustia, miedo, etc.; y sus consecuencias, como el llanto o la risa,
pueden provocar hiperventilación que lleva a una crisis de broncoespasmo por el
mismo mecanismo que lo hace el ejercicio.
¿Tiene conocimiento de alguna experiencia similar en niños?
Múltiples. Es bastante frecuente que el alejamiento de los padres
-especialmente de la madre- suponga un factor de angustia lo suficientemente
importante para desencadenar crisis, incluso y más especialmente en niños
pequeños. Ocasionalmente el inicio de las crisis se relaciona con alteraciones
del ambiente familiar como la separación de los padres o el nacimiento de un
hermano.
Según los más recientes estudios epidemiológicos hechos en España por la
SEPAR, el asma es la enfermedad más frecuente en la infancia. ¿Está de
acuerdo?
Globalmente considerada - sibilancias, síntomas relacionados - no parece
existir duda, ya que diferentes estudios dan cifras de pacientes asmáticos para
la infancia que varían entre el 5% y el 17% de la población, según los
criterios diagnósticos considerados. No conozco estadísticas individualizadas
para el asma en relación con otros procesos pero los datos de la Encuesta
Nacional de Salud en España muestran que el 23% de los procesos que requirieron
atención sanitaria en la infancia estaban relacionados con cuadros
respiratorios; a bastante distancia están como segunda causa los traumatismos y
accidentes con un 16%.
¿Cuáles son las causas que pueden provocar la progresión que está
teniendo esta enfermedad, sobre todo, en niños?
La prevalencia del asma en la infancia parece estar aumentando en los países
industrializados de forma constante desde los años setenta, siendo la magnitud
de este incremento mayor en los países anglosajones. Si comparamos los datos
evolutivos del estudio ISAAC para España entre 1994 y 2002 vemos que apenas ha
existido variación en el grupo de edad de 13-14 años, por el contrario sí ha
habido un claro aumento en el grupo de 6-7 años. A la espera de la confirmación
de diversas teorías para explicar este aumento, que también se ha producido en
las zonas costeras del Mediterráneo europeo, parece que el incremento de la
industrialización y la concentración de la población en áreas urbanas de
esta zona geográfica pueden jugar un papel importante.
¿Qué pasa cuando llegan a la edad adulta?
Hay que referirse al conocido estudio observacional de Tucson comenzado en 1980
y en el que un 34% de niños presentó sibilancias durante los 3 primeros años
de vida y de ellos tan sólo el 14% las seguía presentando a los 6 años. Hoy,
con 22 años de evolución y con 78% de los sujetos iniciales, sus últimos
datos publicados en abril del presente año sugieren que es posible desarrollar
un índice predictivo de asma según las características de los niños que
comenzaron el estudio, pero que existen muchos fenómenos implicados entre los
cuales la genética y el medio ambiente juegan un papel determinante en el
desarrollo de la clínica asmática.
En otros estudios longitudinales se muestra que sólo una pequeña proporción
de las personas con asma presenta síntomas de manera continuada a lo largo de
la vida, mientras que en la mayoría de los casos el asma adopta una presentación
sintomática intermitente, con periodos variables de actividad.
SIMPLIFICAR E INDIVIDUALIZAR EL TRATAMIENTO
Al igual que avanza la enfermedad también lo hace la medicina con tratamientos
cada vez más adaptados a las necesidades de cada paciente. ¿Cuál es el
tratamiento que usted recomienda a sus pacientes?
Es incuestionable que el tratamiento debe ser individualizado para cada uno de
ellos. Dejando aparte el tratamiento de la crisis asmática, el objetivo es
controlar los síntomas y signos de la enfermedad, mejorar la calidad de vida
del paciente y conseguir una función pulmonar tan cercana a la normalidad como
sea posible.
Básicamente el tratamiento se debe de realizar en función de una clasificación
según la frecuencia de los síntomas y, ocasionalmente, la gravedad de los
mismos. La recientemente publicada Guía Española para el Manejo del Asma
(GEMA) recoge un esquema de tratamiento adaptado a la infancia en el que los
esteroides inhalados y los beta-adrenérgicos de larga acción -siempre
asociados a los primeros- juegan un papel preponderante, sin olvidar otros fármacos
como los antagonistas de leucotrienos.
¿Cuáles son sus principales ventajas?
Estos productos entran en la categoría de fármacos "controladores",
es decir aquellos que, habitualmente en combinación, son capaces de controlar
los síntomas del paciente asmático. Hasta la aparición primero de los
esteroides inhalados y, mas adelante, de los beta-adrenérgicos de larga acción,
el control del paciente asmático sólo, y difícilmente, era factible con el
uso de fármacos, especialmente corticoides orales y xantinas, con importantes
efectos secundarios que hacían prácticamente imposible su utilización
continuada en pediatría.
¿Qué opina de la combinación budesónida+formoterol (Symbicort/Rilast) que
ha sido aprobada recientemente para pediatría?
Bajo mi punto de vista, ha supuesto un avance importante dada la facilidad de
uso que la terapia combinada supone para este grupo de población; no olvidemos
que, especialmente en el niño, el disminuir la frecuencia de las dosis y
facilitar su administración supone un aumento mas que apreciable en el
cumplimiento de la prescripción.
¿Cómo puede mejorar la calidad de vida del niño este tratamiento?
Es un avance significativo en el control del asma, debido a que es un
tratamiento de combinación de dos fármacos básicos en un mismo sistema
inhalador sencillo que permite a los pacientes, de acuerdo con las indicaciones
de su médico, ajustar la dosis de mantenimiento en respuesta a la naturaleza
variable de su enfermedad.
Fuente: Entrevista publicada en el nº 47 de la revista “Información al Día”,
editada por AstraZéneca.
| Información terapéutica |
La modificación farmacológica de un producto que lo hace más eficaz...

PECTOX LISINA, sobres
La
salificación con lisina aumenta la absorción de la carbocisteína y la
tolerancia gástrica. La
lisina hace a la carbocisteína más hidrosoluble, favoreciendo la dispersión
sobre las paredes gastrointestinales y haciendo la absorción de altas dosis de
carbocisteinato más rápida y completa. La
cobertura es de 24 h con una sola toma al día.
El efecto post-mucoactivo permanece hasta 8 días después de terminar el
tratamiento. La lisina neutraliza la acidez propia de la carbocisteína
minimizando la posibilidad de irritación gástrica por su efecto tampón sobre
la acidez gástrica.
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noticias de neumología |
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Cinco Sociedades Pediátricas españolas ponen en marcha
el estudio TRAP para conocer las pautas de tratamiento del asma
infantil y si los pediatras cuentan con los medios adecuados 6 de Febrero 2002.- Cinco Sociedades Españolas de Pediatría -Asociación Española de Pediatría (AEP), Asociación Española de Pediatría en Atención Primaria (AEPAP), Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria (SEPE), Sociedad Española de Neumología Pediátrica (SENEP) y Sociedad Española de Inmunología Clínica y Alergología Pediátrica (SEICAP)- se han unido ante la idea de resultar imprescindible dictar unas normas y establecer consensos terapéuticos que minimicen el impacto del asma en los niños. De esta forma, y como primer paso han puesto en marcha el "Estudio TRAP: Tratamiento y Recursos en Asma Pediátrica". El estudio, que se llevará a cabo en dos etapas, tratará de involucrar a todos los pediatras españoles de Atención Primaria y especialistas (en torno a 10.000), a los cuales se les hará llegar un cuestionario que recoge las preguntas pertinentes que den respuesta en un análisis final a los objetivos del estudio. Está previsto que los resultados estén disponibles en octubre de 2002. Los objetivos de la primera fase del estudio son conocer de manera descriptiva las pautas terapéuticas que siguen los pediatras españoles con relación al asma; establecer si se adecuan a las normas internacionales de tratamiento de la Global Initiative for Asthma (GINA); y saber si cuentan con los recursos necesarios para el apropiado diagnóstico y tratamiento de esta enfermedad en los niños. En la segunda fase, el fin será confirmar o descartar las hipótesis construidas alrededor de la patología del asma y las circunstancias que influyen en la misma: si existe o no una incidencia del asma distinta en la costa del país que en la meseta; determinar las circunstancias maternas que pueden asociarse posteriormente al desarrollo del asma en los niños; determinar las circunstancias del embarazo y del parto que pueden asociarse con asma infantil; factores desencadenantes del asma en el niño (guarderías, mascotas, tipo de vivienda…); tratamientos antibióticos, vacunas, alimentación, ejercicio, etc. que se asocian a una mayor o menor incidencia de asma. Para recoger toda la información necesaria se establecerá una red de alrededor de 200 pediatras "centinela" distribuidos por toda la geografía nacional. Cada pediatra reclutará una media de 50 niños recién nacidos durante 6-8 meses y a partir de ese momento se realizará un seguimiento por medio de una batería de controles. El asma infantil entre
los niños españoles En cuanto a los costes directos de un asmático leve en España se calculan en 600 euros al año. Esta cifra se eleva a 1.200 euros cuando el asmático es grave. Si se tiene en cuenta que un 10 por ciento de los niños españoles de 0 a 14 años tiene asma y que en el 2 por ciento de los casos se trata de un asma problemático, el coste total por año entre asma leve y grave sería para toda la población infantil española de aproximadamente 450 millones de euros (74.873 millones de pesetas). |
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Comunicaciones a la
XXIII Reunión de la Sociedad española de neumología pediátrica. 2001
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| ENLACES CON ASOCIACIONES, REVISTAS Y WEB RELACIONADAS CON LA NEUMOLOGÍA INFANTIL |
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