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http://www.um.es/eu-enfermeria/ ( Enlace con Escuela Universitaria de Enfermería. Universidad de Murcia)

  

Reunió n de enfermería, a finales de los 70, en el salón rojo de la Arrixaca - I Jornadas Nacionales de Enfermería Pediátrica. Hospital Virgen Arrixaca.

Qué duda cabe, la pediatría no sería nada sin ellos y ellas, los efectivos de la enfermería de la infancia. Son los vigilantes, cuidadores, sustitutos paternos, los segundos pediatras (que no los pediatras segundos), los artífices de la administración terapéutica y auxiliares de los diagnósticos que se pasan por alto y por arte de magia a muchos Pediatras. Son el punto de contacto entre la administración y el médico, entre el médico y el niño, entre el niño y los padres, entre los padres y el pediatra. Demasiado trabajo y también demasiada responsabilidad que a veces no es reconocida por nadie. Saben hacer muchas cosas, tanto en hospital como fuera de él, y las saben hacer muy bien. A ell@s les debe la sociedad y la medicina bastantes reconocimientos. Algunos compañeros pediatras ya lo han dicho en público muchas veces y ahora lo repetimos aquí: la enfermería infantil es el alma silenciosa de la Pediatría, la fuerza de choque del escuadrón sanitario.

EL SINDICATO DE ENFERMERÍA, SATSE, PROPONE CURSOS DE ÁRABE PARA ATS Y MÉDICOS

Enfermeros y médicos aprenden árabe para atender mejor a los inmigrantes . El Sindicato de Enfermería Satse imparte un proyecto dentro de su área de formación, para preparar a médicos y enfermeros a comunicarse  con la población inmigrante  magrebí, mediante la enseñanza técnica del árabe. Según José Antonio Blaya, secretario del Sindicato, estos cursos se darán por la situación de los  centros sanitarios, donde no existen traductores. Con los cursos de árabe habrá mayor seguridad, tanto para el paciente como para el profesional, en la relación clínica entre ambos.

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ARTÍCULOS ESPECIALES

RESPONSABILIDAD LEGAL EN ENFERMERÍA .(Power point) Dr. A. Nieto Conesa
ENTREVISTA A MÁXIMO GÓNZALEZ JURADO. La enfermería ha dejado de ser una profesión al servicio de otra. Leer más...
LA CONSULTA DE ENFERMERÍA PEDIÁTRICA. María del Pilar García Gómez.
ACTUALIZACIÓN EN LA ATENCIÓN AL NIÑO SANO POR ENFERMERÍA. Dr. Gil Ortega. HUVA. Pediatría. 
ENTRA EN VIGOR EL REAL DECRETO SOBRE ESPECIALIDADES EN ENFERMERÍA. Ver más...
FUNDAMENTOS DEL REAL DECRETO SOBRE ESPECIALIDADES EN ENFERMERÍA. Ver más...

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Entrevista a Máximo González Jurado. “La enfermería ha dejado de ser una profesión al servicio de otra para convertirse en una profesión al servicio de la sociedad”.La profesión de enfermería está viviendo estos días momentos de especial relevancia que determinarán el futuro más próximo de esta profesión. Para conocer mejor la evolución de las cuestiones más candentes en el seno de la organización azprensa.com ha hablado con su presidente, Máximo González Jurado, quien ha valorado muy positivamente los avances que están teniendo lugar en toda España en torno a los profesionales sanitarios.

¿Por qué es tan importante para los profesionales de la Enfermería la aprobación del decreto de Especialidades?

Para la enfermería la aprobación y desarrollo de sus especialidades resulta vital por una sencilla razón: porque son imprescindibles para poder llevar a cabo nuestro trabajo asistencial diario con verdadera calidad y garantía de seguridad para nuestros pacientes.

No tiene lógica alguna que, hoy en día, en una sociedad moderna como en la que vivimos, no sea imprescindible que, para trabajar en determinadas áreas críticas y fundamentales para la salud, los profesionales de enfermería no tengan que ser especialistas. Es decir, que dispongan de una formación específica avanzada y una determinada experiencia antes de entrar a formar parte de un servicio sanitario donde en cada acción que se lleva a cabo, por pequeña que sea, está en juego la vida de los pacientes. Nadie con sentido común puede discutir que las unidades de vigilancia intensiva no pueden estar en manos de enfermeras sin la experiencia suficiente. El mismo caso ocurre cuando se trata de cuidados oncológicos, cuidados paliativos, situaciones de emergencia y catástrofes, atención geriátrica y sociosanitaria, quirófanos, atención obstétrico-ginecológica, pediatría, salud mental, salud laboral o atención primaria.

Un estudio realizado por la Universidad de Harvard donde participaron más de 8.000 hospitales americanos ha venido a demostrar científicamente que la especialización de enfermeras repercute directamente en la calidad de la asistencia sanitaria. La conclusión de dicho estudio es tan ilustrativa que la hemos convertido en el lema de la que ha sido nuestra campaña de comunicación a favor de las especialidades de enfermería: “Más enfermeras especialistas: más vidas salvadas”.

Cabe también destacar que hace unos meses realizamos una macroencuesta en la que participaron más de 4.500 enfermeros y de la que se desprende que el desarrollo de las especialidades es el tema prioritario para el 98 por ciento de ellos. Esto es lo que la profesión defiende y quiere, y los responsables de la profesión tenemos la obligación de dar respuesta a estas demandas.


¿Cuáles son las dificultades e impedimentos con los que se está encontrando esta iniciativa que se ha convertido ya en reivindicación histórica de todos los organismos e instituciones de este ámbito profesional?

Hoy en día las especialidades de enfermería no tienen impedimento alguno. Tras una intensa campaña de comunicación y la movilización histórica de toda la profesión, el pasado mes de noviembre la Organización Colegial de Enfermería llegó a un acuerdo con el Ministerio de Sanidad y Consumo que ha supuesto la agilización del proyecto y la aprobación inminente de un nuevo Real Decreto de Especialidades de Enfermería. Este texto normativo responde a las necesidades del Sistema Nacional de Salud y respeta nuestros tres puntos irrenunciables: un catálogo de especialidades acorde con las necesidades del sistema, un sistema de formación por residencia tipo MIR y la vinculación de cada especialidad con el puesto de trabajo.

¿Qué va a cambiar con la introducción de esta medida?

El cambio más importante y fundamental está en la calidad del Sistema Nacional de Salud que va a experimentar un importantísimo incremento con las especialidades de enfermería. Tenga en cuenta que el desarrollo de nuestras especialidades va a garantizar que en aquellas áreas fundamentales para la salud el profesional de enfermería que atienda a los pacientes sea un profesional con una formación muy intensa, en su doble vertiente teórico-práctica, adquirida a través de un tiempo dilatado de experiencia asistencial en este área.

Con respecto a los profesionales de enfermería va a suponer que para acceder a la especialidad sea necesario llevar a cabo una formación de especialista a través del sistema de residencia en hospitales y centros de salud que tengan la condición de “Unidad Docente acreditada para la formación especializada” durante un periodo de tiempo determinado. Para poder acceder a la formación como enfermero residente. Para ello, será necesario que supere una prueba anual de carácter estatal que ordenará a los aspirantes “de acuerdo con los principios de mérito y capacidad que demuestren”. Una vez obtenida la plaza, la formación de enfermero especialista se realizará por el sistema de residencia en estas unidades docentes acreditadas, a tiempo completo y con un contrato de trabajo en virtud de su condición de residentes.

A lo largo de este tiempo, el enfermero va a realizar una práctica profesional programada y tutelada conforme a lo previsto en un programa formativo para obtener los conocimientos, técnicas, habilidades y actitudes propias de la correspondiente especialidad, de forma simultánea a la progresiva asunción por el residente, de la responsabilidad inherente al ejercicio autónomo de la misma.

Además de las especialidades, ¿cuáles son las demandas más importantes del sector?

La Organización Colegial de Enfermería de España se ha comprometido con seis asuntos pendientes que son de suma importancia para nuestros profesionales: La aprobación definitiva por parte del gobierno de las especialidades de enfermería; el desarrollo en todo el país de una carrera profesional única e igual para todas las enfermeras; conseguir una remuneración digna para la profesión - porque si en 1985 el equivalente del sueldo del enfermero era el 85% de el del médico, hoy este porcentaje es solo de 45% lo que supone una terrible injusticia-; y la necesidad de que el Gobierno y la Administración pongan en marcha cuanto antes todas las medidas necesarias para garantizar al máximo la protección de los riesgos laborales de los enfermeros y todos los profesionales sanitarios, principalmente de los pinchazos accidentales, las agresiones físicas y las enfermedades mentales.

Nosotros apostamos por lo que denominamos el Decálogo de la Enfermería Española que supone, a su vez, conseguir que en 2010 los enfermeros españoles puedan acceder a las nuevas titulaciones de grado, master y doctorado consecuencia del nuevo espacio europeo de educación superior. En definitiva y como reconoce la legislación más reciente, profesionales facultativos, que puedan realizar su trabajo con autonomía y responsabilidad propia; con funciones de asistencia, docencia, investigación y gestión; que dispongan de una carrera profesional única e igual para todos; estén protegidos de sus riesgos laborales: físicos, psíquicos y biológicos, realicen su trabajo en condiciones laborales que disminuyan la actual sobrecarga asistencial y garanticen el cien por cien de la cobertura de sus plantillas; y garanticen la buena práctica de la profesión, la seguridad de los pacientes y su propia seguridad jurídica.

La política sanitaria está siendo uno de los temas más candentes en la actualidad española, ¿cómo valora el Presidente del Consejo General de Enfermería el panorama sanitario actual en España? ¿Qué cambios se han producido con respecto a la etapa anterior?

Estamos en un momento verdaderamente clave para nuestro sector. Los últimos años han sido enormemente productivos en materia de legislación sanitaria. Por fin han visto la luz leyes que, durante mucho tiempo, estuvieron aparcadas y, en concreto, las Leyes de Ordenación de las Profesiones Sanitarias y del Estatuto Marco. Normas éstas que, junto con la Ley de Cohesión y Calidad del Sistema Nacional de Salud, requieren ahora de un desarrollo cuya demora no debiera producirse si realmente queremos ser fieles a los principios de accesibilidad, equidad y solidaridad que constituyen el valor fundamental de nuestra Sistema Nacional de Salud.

Si no somos capaces, y en esto el liderazgo del Ministerio de Sanidad y Consumo es verdaderamente fundamental, de poner en marcha ese proceso que ha de partir del relevante papel del Consejo Interterritorial en materia de cohesión y fijación de criterios que armonicen al conjunto del sistema, corremos el peligro de encontrarnos ante diecisiete modelos diferentes con su correspondiente riesgo para profesionales y pacientes.

Desde esta perspectiva estimo prioritario la creación de una seie de comisiones previstas en las mencionadas leyes, tales como el Foro Profesional, la Comisión Consultiva, la Comisión de Formación Continuada y, por supuesto, el Consejo Nacional de Especialidades en Ciencias de la Salud.

España se encuentra a la cabeza de los países con mayores problemas en la prevención de riesgos laborales. En el sector de la enfermería, ¿cuál es el grado de incidencia de accidentes, bajas o maltratos físicos y/o psicológicos?

Los profesionales sanitarios siempre hemos estado frecuentemente expuestos a riesgos laborales muy serios, en este sentido destacan especialmente, por la gravedad de sus consecuencias, aquellos derivados de los pinchazos accidentales. Los estudios científicos llevados a cabo en materia de medicina preventiva avalan la lucha iniciada desde hace ya más de una década por la Organización Colegial de Enfermería a favor de la implantación de dispositivos de bioseguridad que reducen este riesgo al mínimo. Pero es que, además, cabe destacar que según el estudio realizado por la Sociedad Española de Medicina Preventiva el resultado final de la implantación de estos dispositivos supondría un importante ahorro para el sistema sanitario teniendo en cuenta se ahorraría el coste derivado de cada pinchazo accidental.

Es este un tema hacia el que, tanto el Ministerio de Sanidad y Consumo, como las Consejerias de Sanidad de las Comunidades Autónomas, han dado muestras de receptividad. La primera vez que tuve ocasión de reunirme con la ministra de Sanidad y Consumo, Elena Salgado, el pasado mes de julio uno de los temas que traté con ella fue precisamente este y el resultado ha sido que la ministra llevó el tema al Consejo Interterritorial celebrado en septiembre y acordó destinar fondos del propio ministerio para financiar un proyecto piloto que valorase la eficacia de estos dispositivos en 17 hospitales de España, es decir un centro por cada Comunidad Autónoma.

A esta iniciativa se ha sumado también la Comunidad de Madrid que ha ido más allá que el ministerio puesto que ha hecho pública su intención de implantar estos dispositivos en los centros sanitarios – es decir tanto en atención hospitalaria como en atención primaria- de toda la Comunidad Autónoma. Esta implantación incluye también un proyecto piloto previo en dos hospitales de Madrid (el Hospital Clínico San Carlos y la Fundación Hospital de Alcorcón) y diez centros de atención primaria. Además esta iniciativa incluye un proyecto de formación de los profesionales en la utilización de estos dispositivos.

Por otro lado hay que destacar otros riesgos laborales a los que los enfermeros estamos frecuentemente expuestos como las cada vez más frecuentes agresiones físicas y psicológicas y las enfermedades mentales derivadas de las condiciones de trabajo en las que los profesionales tienen que desarrollar su trabajo.

La violencia contra el personal sanitario ha pasado en muy poco años de ser algo anecdótico a un problema de extrema gravedad. La frecuencia y gravedad de las agresiones ha llevado los profesionales y a algunas comunidades autónomas a reaccionar rápidamente y crear protocolos y planes de actuación ante este tipo de situaciones. No obstante hasta el momento no se está trabajando a nivel nacional ni existe el compromiso de todas las administraciones para estudiar las medidas oportunas para erradicar el problema. Este es un problema tan novedoso que por el momento no hay estudios científicos que cuantifiquen su gravedad. A pesar de ello sí sabemos que cada vez son más frecuentes las agresiones tanto físicas como verbales a todo el personal sanitario, y los enfermeros el colectivo que más frecuentemente lo sufre. En este sentido es necesario que gobierno y comunidades autónomas sean conscientes de ello y se pongan a trabajar de forma inmediata porque los profesionales lo están pasando verdaderamente mal.

Según los primeros estudios realizados por la Comisión de Estudios de la Violencia laboral del Consejo General de Enfermería, uno de cada tres enfermeros ha sido agredido en el lugar de trabajo a lo largo del presente año. Asimismo uno de cada cuatro enfermeros ha sido testigo directo de una de estas agresiones. En cuanto a los responsables de las agresiones son, en primer lugar los propios pacientes (49,5%), seguidos de sus familiares y acompañantes (29,5%). Asimismo, la causa de la agresión es fundamentalmente la frustración de no ver satisfechas sus expectativas de atención del personal sanitario en cuanto a tiempos y pruebas diagnósticas.

Cabe destacar que la frecuencia de las agresiones es tal que un altísimo porcentaje de los enfermeros que la sufren opta por no presentar denuncia alguna. Los enfermeros están viendo las agresiones físicas y verbales como algo más dentro del día a día de su trabajo y eso es algo que sus representantes ante la administración no podemos permitir que ocurra.

Según los datos arrojados por los primeros estudios realizados por la comisión de expertos del Consejo General de Enfermería, la violencia laboral y las agresiones de los pacientes y familiares contra los profesionales sanitarios es un fenómeno cada vez mas frecuente y de gran gravedad que precisa de una actuación inmediata por parte de las administraciones autonómicas y central. Cabe destacar que algunas Comunidades Autónomas han sabido reaccionar rápidamente y empezar a trabajar con los profesionales en la adopción de medidas para prevenir esta lacra. Cabe destacar especialmente a la Comunidad de Madrid que el año pasado publicó una Orden para la elaboración de planes de prevención y atención frente agresiones y situaciones conflictivas en los centros de salud, Cataluña está también trabajando en esta línea.

Por otro lado es significativo que la incidencia de enfermedades mentales en el personal de enfermería a causa de las condiciones laborales en las que debe desempeñar sus funciones es cada vez mayor. La sobrecarga asistencial que debe de soportar el personal de enfermería es terriblemente elevada, asimismo en muchas comunidades autónomas no se contrata personal para cubrir las bajas de los profesionales que están de vacaciones y enfermos lo que lleva a las enfermeras a situaciones al limite en el cuidado de los pacientes. Estas condiciones laborales unidas a los factores anteriormente expuestos como son la falta de recursos para evitar pinchazos accidentales y las cada vez más frecuentes agresiones físicas y verbales de los pacientes está generando un alto índice de estrés entre las enfermeras que con el tiempo deja paso a crisis de ansiedad, ataques de pánico y, en algunos casos, depresión, lo que acarrea la consecuente baja laboral que vuelve a no ser sustituida por otro profesional, algo que sucede en perjuicio de los compañeros de la enfermera que se ven sometidos a un mayor estrés iniciando de nuevo el proceso. Asimismo, cabe destacar que la enfermería es el personal sanitario que sufre con mayor incidencia el síndrome burn out o síndrome de estar quemado.

Las administraciones no han sido conscientes hasta hace muy poco de la importancia de cuidar a los cuidadores, de controlar la incidencia de enfermedades mentales en un colectivo donde el estrés y la ansiedad son ya parte implícita de su trabajo. En este sentido, cabe destacar dos iniciativas que están ya en marcha: los proyectos PAIME y PAIPSE. El proyecto PAIME está siendo desarrollado por los Colegios de Enfermeros y Médicos de Barcelona y están dedicados a atender y tratar enfermedades y adicciones de los sanitarios desde el más absoluto anonimato y rigor profesional

¿Existe algún sector concreto que presente especial número de incidencias a este respecto? (pinchazos, contagios, agresiones...)

Según datos del estudio EPINETAC los lugares donde más frecuentemente se producen los pinchazos accidentales son principalmente los quirófanos (30%), seguidos del área médica (20%), Urgencias (11%) y Cuidados Intensivos (9,5%).

Con respecto al lugar donde tienen lugar las agresiones son los servicios de urgencias hospitalarias los que mayor riesgo suponen (47% de los incidentes), seguidos de los centros de atención primaria (27,5%) y las plantas de hospitalización (15%).

¿Existe sentimiento de infravaloración del trabajo del enfermero respecto de médicos y doctores o la valoración a la profesión se considera correcta?

La profesión de enfermería, históricamente, ha estado muy vinculada a la profesión médica. Esa es una realidad que, con el paso del tiempo, el desarrollo de la propia profesión enfermera, las respuestas que nuestra profesión ha venido dando a las nuevas necesidades de salud y, con ello, la aparición de una legislación acorde con todos estos antecedentes nos lleva a que, a día de hoy, la enfermería haya dejado de ser una profesión al servicio de otra para convertirse en una profesión al servicio de la sociedad.

Quiero decir algo que, para mí, es relevante. Médicos y enfermeros constituyen el núcleo central de las profesiones sanitarias. Y solo trabajando juntos, como equipo multidisciplinar y desarrollando las funciones propias que la ley atribuye a cada uno desde la especificidad, la autonomía y la convicción de que tenemos una responsabilidad compartida a la hora de cuidar de las personas podremos conseguir los objetivos de excelencia profesional que ambos colectivos hemos asumido.

Si uno lee las encuestas de satisfacción de los pacientes, siempre aparece la enfermería en los más altos niveles de calidad percibida. Es cierto que esto no se corresponde aún con cuestiones tan importantes como el reconocimiento salarial que, como decía anteriormente, se ha desplazado de forma escandalosa con respecto a las retribuciones médicas. Por otra parte, debo hacer una reflexión de carácter más intelectual diciendo que el cuidado no es, precisamente, una de las cuestiones que nuestra sociedad sitúe entre los valores prioritarios. La sociedad de consumo, en la que estamos cada vez más inmersos, tiende a reconocer otros valores más epidérmicos, aquellos que caracterizan lo que E. Fromm denominaba “la cultura del escaparate”.


Hace pocos días partió la enfermera número 1000 a trabajar en un centro hospitalario inglés. Desplazarse a otros países para trabajar está siendo una constante en la actualidad de los profesionales sanitarios en España. ¿Por qué se produce este fenómeno?

Muy sencillo, por dos razones. La primera es que en España salen anualmente más enfermeras de las que necesita el sistema. La segunda razón responde a lo que está ocurriendo en algunas Comunidades Autónomas de España y se denomina sobrecarga asistencial y supone que, las administraciones responsables de prestar la asistencia sanitaria, dan prioridad al ahorro de costes frente a la salud física y psíquica de los profesionales sanitarios que prestan asistencia en dichos servicios. Es decir que, existiendo como existe un exceso de profesionales, se da también la circunstancia de que no se contrata el número de enfermeras necesario para dar una asistencia de calidad.

La emigración de enfermeras se debe a que, al haber más profesionales que puestos de trabajo, existe un alto índice de paro. La necesidad de tener un trabajo es la causa por la que muchos profesionales españoles deciden ir a trabajar fuera de su país, fundamentalmente al Reino Unido, Italia, Francia y Portugal. Estos son países muy exigentes con la calidad de sus profesionales sanitarios y están muy satisfechos con el trabajo de las enfermeras españolas, tanto que han diseñado programas para darle a las enfermeras españolas todas las facilidades necesarias para que el ir a trabajar a un país extranjero, lejos de sus casas, familias y hogares sea lo menos traumático posible. Esta circunstancia viene a avalar la calidad y excelencia de las enfermeras españolas así como de su formación universitaria.

¿Son los profesionales españoles un referente en Europa por su preparación y capacidades?

Sí lo son. Prueba de ello es que los principales focos de migración de enfermeras españolas - Inglaterra, Gran Bretaña, Italia y Portugal – dan prioridad absoluta a la contratación de profesionales españoles frente a los del resto de la Unión Europea. Por experiencia propia le puedo asegurar que la preparación de las enfermeras españolas es excelente, y gracias a la próxima aprobación de las especialidades de enfermería probablemente pase a ser la mejor del mundo. Tenga usted en cuenta que según la OMS somos el séptimo mejor sistema sanitario del mundo y eso es gracias, fundamentalmente a los recursos humanos, es decir a los profesionales sanitarios.

¿Cuál es la valoración del Consejo General de Enfermería y de los sindicatos respecto a este fenómeno? ¿Positiva o negativa?

Nuestra valoración no puede ser positiva. La migración masiva se da porque las enfermeras no encuentran trabajo en su país. Créame que por muy bien valoradas que estén las enfermeras que viajan a estos países, todas ellas estarían mucho más contentas trabajando en España. Salvo aquellos casos puntuales donde las enfermeras buscan aprender idiomas o tener la experiencia de vivir en otros países, la mayoría de ellas lo que quiere es trabajar y, como no lo pueden hacer en España se van fuera.

Que de este fenómeno se desprenda la magnífica preparación de las enfermeras españolas no sirve para justificar lo que hay detrás: escasez y precariedad de empleo.

La Organización Colegial de Enfermería somos europeístas y estamos a favor de la libre circulación de profesionales, no obstante, nuestro posicionamiento no puede ser otro que el de apostar por un escenario en el que los enfermeros españoles puedan acceder a un empleo de calidad y desarrollar sus funciones en las mejores condiciones posibles. Todo esto al margen de que sea imprescindible garantizar que aquel enfermero que quiera viajar a otros países, conocer otras culturas y obtener nuevas experiencias trabajando allí, pueda hacerlo en una Europa sin barreras y con libre circulación de profesionales.

¿Qué le pide Máximo González al año 2005?

Mucha salud, porque resulta fundamental para que pueda seguir trabajando duro en favor de que la enfermería española reciba el reconocimiento que se merece, de acuerdo con el importante trabajo que desarrollan sus profesionales día a día. Un trabajo que resulta imprescindible para que nuestro sistema sanitario funcione y además sea el séptimo mejor del mundo.

Aunque, si me lo permite, también le pido al año 2005 la publicación en el BOE del Real Decreto de Especialidades cuanto antes, así como todas las acciones necesarias para que comience a desarrollarse de inmediato. Fundamentalmente por el bien del Sistema Nacional de Salud y de los ciudadanos que van a ser los principales beneficiarios de nuestras especialidades, pero también por los 220.000 enfermeros que trabajamos en España y que nos hemos ganado la especialidad con nuestro trabajo y nuestra preparación.

Fuente: Entrevista realizada para azprensa.com y publicada en este diario el 27 de enero de 2005.



El Real Decreto de Especialidades de Enfermería supone que los enfermeros deberán estar en posesión de un título oficial de especialista para poder prestar asistencia sanitaria en una de las siete áreas de la salud contempladas en el texto legal.  Madrid, 7 mayo 2005 (azprensa.com)

El Boletín Oficial del Estado ha publicado definitivamente el Real Decreto de Especialidades de Enfermería, un texto normativo que viene por fin a adecuar la asistencia que prestan diariamente los enfermeros a la realidad sanitaria, donde la calidad y la seguridad de los pacientes exigen la especialización de los profesionales en los diferentes campos de la salud. La entrada en vigor del Real Decreto de Especialidades de Enfermería se producirá mañana sábado, lo que supondrá que los enfermeros habrán de tener un título oficial de especialista para poder prestar asistencia sanitaria en una de las siete áreas de la salud contempladas en el texto legal: Enfermería Obstétrico-Ginecológica (matronas), Enfermería de Salud Mental, Enfermería Geriátrica, Enfermería del Trabajo, Enfermería de Cuidados Médico-Quirúrgicos, Enfermería Familiar y Comunitaria y Enfermería Pediátrica.

Para el presidente del Consejo General de Enfermería de España, Máximo González Jurado, “hemos conseguido la que ha sido nuestra principal reivindicación en los últimos 20 años, una reivindicación cuyo objetivo principal era prestar nuestros cuidados con la mejor calidad asistencial posible y garantizando al máximo la seguridad clínica de los pacientes”. Con respecto al futuro inmediato de las especialidades, González Jurado destacó que queda todavía mucho trabajo por hacer para que las especialidades de enfermería hoy publicadas sean una realidad cuanto antes para los pacientes. “En el Consejo General de Enfermería estamos trabajando duramente en dos frentes: procurar el desarrollo inmediato del real decreto e informar a todos los enfermeros españoles de cómo les va a afectar este texto legal y qué tienen que hacer para obtener el título de especialista”.

Implantación de las especialidades en todo el SNS

En lo relativo al desarrollo de las especialidades de enfermería, González Jurado destacó que están trabajando ya conjuntamente el Consejo General, los consejos autonómicos y los colegios provinciales para facilitar al máximo la implantación de las especialidades en todo el Sistema Nacional de Salud (SNS). “Vamos a reunirnos con todas las comunidades autónomas para poder garantizar a los ciudadanos que van a tener acceso a los mejores cuidados enfermeros especializados posibles y que la especialización de enfermeros en toda España va a respetar el principio de equidad que impera en todo el Sistema Nacional de Salud”.

El presidente de los enfermeros españoles destacó que “la publicación definitiva de las especialidades de enfermería se va a traducir en una mejora de la calidad asistencial y la seguridad clínica de los pacientes a muy corto plazo”. González Jurado afirmó que la aprobación del Real Decreto de Especialidades de Enfermería era un requisito imprescindible para que “nuestro Sistema Nacional de Salud siguiese siendo el séptimo mejor del mundo”, y señaló que este texto legal ha servido para unir por primera vez en esta legislatura a todos los partidos políticos y comunidades autónomas en favor de la mejor asistencia sanitaria posible. “Este real decreto ha supuesto un consenso histórico de toda España. Cuenta con el beneplácito de toda la profesión y de toda la sanidad, que desde el primer momento estuvo siempre con nosotros. Además han dicho sí a las especialidades de enfermería el Ministerio de Sanidad y Consumo, el Ministerio de Educación y las comunidades autónomas, con independencia del partido político al que pertenezcan sus gobiernos”. González Jurado destacó que también que este texto cuenta con el apoyo incondicional de los colegios de enfermería, la Federación de Sociedades Científicas de Enfermería y los gerentes de atención primaria y especializada.

Catálogo de especialidades de enfermería

El texto normativo publicado va a suponer que cuando un enfermero acabe sus estudios universitarios tendrá la oportunidad de especializarse en una de las siete especialidades que contempla, a través de un sistema de formación en residencia en centros hospitalarios similar al MIR. A lo largo de este tiempo, el enfermero va a realizar una práctica profesional remunerada con un salario, que estará programada y tutelada conforme a lo previsto en un programa formativo para obtener los conocimientos, técnicas, habilidades y actitudes propias de la correspondiente especialidad, de forma simultánea a la progresiva asunción por el residente, de la responsabilidad inherente al ejercicio autónomo de la misma. Asimismo, en el caso de los profesionales de enfermería que dispongan ya de una sólida experiencia en el ejercicio asistencial, existen cuatro supuestos de acceso excepcional al título de especialista contemplados en el real decreto.

Fundamentos del Real Decreto de Especialidades de Enfermería
Las especialidades de enfermería suponen un importante beneficio para el sistema sanitario, la calidad asistencial y la seguridad de los pacientes.Madrid, 7 mayo 2005 (azprensa.com)

Para conseguir el Real Decreto de Especialidades, ya publicado en el Boletín Oficial del Estado (BOE) del 6 de mayo, ha sido necesario que toda la enfermería de España, liderada por su Organización Colegial, llevase a cabo un enorme esfuerzo. Tal y como indica Máximo González Jurado, “ha sido necesario llevar a cabo de forma nacional una campaña informativa a la población, gracias a la cual conseguimos el apoyo firme y decidido de todos los ciudadanos, además los presidentes autonómicos tuvimos que visitar a todos los consejeros de sanidad de las comunidades autónomas españolas para informarles de la necesidad crucial de nuestras especialidades y, por último, fue necesaria una gran concentración en Madrid donde más de 8.000 enfermeros de toda España solicitamos al Ministerio de Sanidad que escuchase de una vez la voz de la enfermería”.

El real decreto publicado en el BOE respeta todos y cada uno de los tres puntos considerados irrenunciables por la Organización Colegial de Enfermería que son: la vinculación de cada especialidad con el puesto de trabajo, el catálogo de especialidades incluido en el proyecto de Real Decreto anterior y el modelo de formación de especialistas que se hará a través de residencia (un modelo similar al actual MIR). En cuanto al catálogo de especialidades de enfermería, cabe destacar que queda mejorado por el nuevo texto normativo, ya que introduce una nueva especialidad que la Organización Colegial de Enfermería considera muy necesaria para el Sistema Nacional de Salud y que en su día ya se quiso introducir en el anterior real decreto: enfermería pediátrica.

Especialidades que el proyecto contempla:

El texto normativo recoge un total de siete especialidades de enfermería.

Dos de ellas ya están actualmente vigentes:
§ Enfermería Obstétrico-Ginecológica o Matronas
§ Enfermería de Salud Mental


Las otras cinco especialidades son nuevas:
§ Enfermería Geriátrica
§ Enfermería del Trabajo
§ Enfermería de Cuidados Médico-Quirúrgicos
§ Enfermería Familiar y Comunitaria
§ Enfermería Pediátrica


Formación de un enfermero especialista (mediante residencia tipo MIR)

El texto normativo establece que la formación del enfermero especialista se realizará por el sistema de residencia en hospitales y centros de salud que tengan la condición de “Unidad Docente acreditada para la formación especializada” durante un periodo de tiempo determinado. Para poder acceder a la formación como enfermero residente será necesario superar una prueba anual de carácter estatal que ordenará a los aspirantes “de acuerdo con los principios de mérito y capacidad que demuestren”. Una vez obtenida la plaza, la formación de enfermero especialista se realizará por el sistema de residencia en estas unidades docentes acreditadas

A lo largo de este tiempo, el enfermero va a realizar una práctica profesional remunerada con un salario, que estará programada y tutelada conforme a lo previsto en un programa formativo para obtener los conocimientos, técnicas, habilidades y actitudes propias de la correspondiente especialidad, de forma simultánea a la progresiva asunción por el residente, de la responsabilidad inherente al ejercicio autónomo de la misma.

El programa formativo de las especialidades de enfermería se desarrollará a tiempo completo y, mientras dure, los enfermeros residentes estarán sujetos a evaluación continuada. El nuevo real decreto contempla que los enfermeros residentes formalizarán con el servicio de salud o con la entidad responsable un contrato de trabajo. Asimismo, cabe destacar que para los casos de enfermeros que dispongan ya de una sólida experiencia en el ejercicio asistencial, el proyecto normativo contempla cuatro supuestos de acceso excepcional al título de especialista.


Número de plazas para la formación de enfermeros especialistas

Según el texto del real decreto, la oferta de plazas de cada convocatoria será limitada y se fijará previo informe del Ministerio de Educación y Ciencia y un órgano que se va a crear tras la publicación del Real Decreto de Especialidades que es el Consejo Nacional de Especialidades en Ciencias de la Salud. La decisión del número de plazas la tomarán atendiendo a las propuestas realizadas por las comunidades autónomas, a las necesidades de especialistas del sistema sanitario y a las disponibilidades presupuestarias. En todo caso, la oferta especificará por separado las plazas de formación a adjudicar en el sector público o de cobertura pública y aquellas otras financiadas por entidades privadas que hubieran obtenido la acreditación docente.


Vía de acceso ordinaria a la formación de especialista

Para poder iniciar la formación como enfermero residente, los profesionales de enfermería deberán ser admitidos en hospitales y centros de salud que tengan la condición de “Unidad docente acreditada para la formación especializada”. Para conseguirlo, va a ser necesario superar previamente una prueba anual de carácter estatal que ordenará a los aspirantes de acuerdo con los principios de mérito y capacidad que demuestren. Los aspirantes, siguiendo escrupulosamente el orden que el resultado de esta prueba establezca, podrán elegir entre las plazas que estén disponibles.

Vía de acceso excepcional a la formación de especialista

En el caso de los enfermeros que dispongan ya de una sólida experiencia en el ejercicio asistencial existen cuatro supuestos de acceso excepcional al título de especialista contemplados en el proyecto de Real Decreto.

1. El primero de ellos contempla el caso de los profesionales de enfermería que acrediten un mínimo de cuatro años de ejercicio profesional en el área asistencial de la especialidad. Estos profesionales tendrán que superar una prueba objetiva de evaluación de la competencia en la que deberán demostrar que tienen los conocimientos, habilidades y actitudes necesarias para ser especialista.

2. El segundo de ellos será necesario acreditar un mínimo de dos años de ejercicio profesional en el área asistencial de la especialidad, acreditar 40 créditos de formación complementaria y pasar una prueba objetiva de evaluación de la competencia en la que deberán demostrar que tienen los conocimientos, habilidades y actitudes necesarias para ser especialista.

3. El tercero de ellos sería el caso de los enfermeros que pudiendo acreditar al menos dos años de ejercicio profesional en el área asistencial de la especialidad elegida, dispongan de un título de postgrado universitario no inferior a 20 créditos o 200 horas que esté relacionado con la especialidad a la que quieran acceder. Estos profesionales podrán acceder igualmente a la prueba de evaluación de la competencia.

4. Y, finalmente, el supuesto de los profesionales de enfermería que hayan ejercido un mínimo de tres años como profesores universitarios en escuelas de Enfermería impartiendo áreas relacionadas con la especialidad a la que quieran acceder y dispongan de al menos un año de ejercicio profesional, realizando actividad asistencial en este mismo ámbito. Ellos también tendrán acceso a la prueba de evaluación de la competencia, obligatoria en todos los casos.